viernes, 22 de diciembre de 2023

Habilitando el uso de ChatGPT para enriquecer la producción de textos propios - Experiencia en Nivel Superior

Resumen sobre lo que vas a encontrar en esta publicación

Si bien se habla sobre Inteligencia Artificial (IA) desde hace muchos años, en el último tiempo ha irrumpido de manera contundente, y esto posiblemente se deba a que empezamos a ver aplicaciones de uso corriente que la contemplan. Es decir, la IA se está abriendo paso en nuestra vida cotidiana. El ámbito educativo no queda exento de esto, porque las aulas claramente son permeables a todo aquello que en la sociedad acontezca. ChatGPT es una de esas herramientas, que utiliza IA, que ha ganado gran popularidad entre las personas en los últimos meses, por su habilidad en la construcción de textos coherentes y contextualizados a través de un sistema conversacional. Si bien esta es una tecnología incipiente, es importante presentar algunas sugerencias para habilitar el trabajo con ChatGPT con el fin de enriquecer producciones escritas propias. El objetivo es evitar el simple copiado y pegado, que no fomenta un proceso cognitivo significativo. Se presenta la experiencia, en primer año del Nivel Superior, sobre la producción de textos apoyados por la IA, con sentido crítico y ético.  

Mg. Lic. Flavia Ruiz Díaz
Instituto de Profesorado Sedes Sapientiae

Gualeguaychú – Entre Ríos


INTRODUCCIÓN

Si bien hace tiempo se habla de la IA, se pensaba en este concepto como algo lejano que tenía que ver únicamente con el ámbito de los sistemas, tal vez de la robótica, pero a un nivel superior, no alcanzable por el común de la gente, que tampoco hacía un gran esfuerzo por comprender, porque posiblemente pensaban que era algo reservado para expertos en tecnología. Sin embargo, hoy en día, la IA está permeando nuestra vida diaria, desde las recomendaciones que nos brindan diversas plataformas según nuestras preferencias, hasta los asistentes virtuales en páginas de atención al cliente, la IA se está convirtiendo en una herramienta omnipresente en el plano cotidiano. Podemos ver conferencias, talleres, experiencias que relatan el uso de IA en diversos escenarios, videos breves hablando sobre herramientas que la aplican, etc. Cada ámbito comienza a preguntarse cómo influirá este avance en su realidad o área de movimiento habitual.

 

Por supuesto el área educativa no queda al margen. Surgen inquietudes, temores, incluso se empieza a cuestionar algo sobre lo que todavía no se tiene un conocimiento acabado, pero ante la duda se plantea resistencia. Esto también pasó con la irrupción de otros avances paradigmáticos relacionados con las tecnologías. Sucedió, por ejemplo, con la llegada de Internet y del celular a las aulas. Estas herramientas aún no terminan de estar del todo integradas (en cuanto a la brecha de uso, sin pensar en la de acceso), y ya nos encontramos hablando del uso de IA en el aula. Estos cambios provocan un quiebre en el medio, o al menos un sacudón importante en el ámbito de las prácticas, de las estrategias, de los enfoques, porque va más allá de hablar de herramientas de moda, sino que implica un cambio paradigmático. El docente a menudo siente que va “a remolque de la tecnología”, porque sin dudas el avance tecnológico digital se desarrolla mucho más rápido del tiempo que nos toma apropiarnos del conocimiento previo, y cuando creemos que estamos listos para poner a prueba un nuevo conocimiento en el aula, surge otro, y luego otro, y otro más.

 

Los cambios son inevitables, nos traspasan, no invitan a la reflexión permanente y a concebirnos como individuos en aprendizaje constante. Pero esta característica de la época, acaso, ¿no debería ser una invitación a ver estos cambios como una oportunidad para impulsar nuestro aprendizaje continuo? Sin embargo, al principio, suele percibirse cierta resistencia, comenzando a pensar primero los por qué no deberíamos usar tal o cual herramienta o tecnología y, además, como ello iría en detrimento de la educación. En este punto es necesario aplicar una de las competencias fundamentales para vivir esta época, el pensamiento crítico. Constituirnos como usuarios responsables y críticos de la tecnología que circula y del uso que hacemos de ella, es una necesidad como individuos que navegan esta vasta red. Pero ser crítico no es negar la realidad, ni tampoco apropiarse ciegamente por la novedad, sino realmente es una invitación a un análisis profundo en el que se consideren todas las perspectivas, las oportunidades, los desafíos, las problemáticas, los beneficios, etc. En ese marco se estaría habilitando, lo que ya circula por fuera del aula, pero con conciencia crítica y con una mirada responsable. Además, hemos observado muchas veces que si las tecnologías no entran por la puerta principal de las instituciones educativas, encuentran su camino a través de las ventanas.

 

BREVE MARCO TEÓRICO

 

Qué es la IA

Rouhiainen (2018) expresa que IA es “la habilidad de los ordenadores para hacer actividades que normalmente requieren inteligencia humana. (. . .) Es la capacidad de las máquinas para usar algoritmos, aprender de los datos y utilizar lo aprendido en la toma de decisiones tal y como lo haría un ser humano” (p. 17). Pero, como se dijo anteriormente, la IA no es algo sobre lo que recién comienza a hablarse, ya que a mediados del siglo pasado, Alan Turing empezó a preguntarse si las máquinas podían pensar. De hecho, mediante un test se comprobaba si una máquina podía responder como un humano, y si la persona que formaba parte de ese diálogo no se daba cuenta de que el  otro lado había una máquina, el test era superado y su competencia comprobada.

 

Pedró expresa que “la investigación en IA se ha centrado principalmente en los siguientes componentes de la inteligencia: aprendizaje, razonamiento, resolución de problemas, percepción y uso del lenguaje” (Pedró et al., 2019, citado por Profuturo y OEI, 2023, p. 8). Todo este modelo se nutre de datos que son procesados por los diferentes algoritmos. Es allí donde el desarrollo de la IA debe tener especial cuidado con la privacidad, seguridad, marcos legales, etc., ya que al ser una tecnología incipiente quedan blancos éticos, legales que deben atenderse con responsabilidad, para estar a la altura de las circunstancias.

 

IA y sus aportes en Educación

 

Un estudio de Profuturo y OEI, del corriente año, sobre América Latina y el impacto de la IA en el ámbito educativo, indica que este desarrollo encontrará mayor recepción en el nivel Superior y Universitario, pero que llevará algunos años (refiere ocho) para que su aplicación sea significativa. Se menciona también que la educación no formal será una de las áreas con mayor impacto en la era de la IA, así como también se verán beneficiadas las personas con necesidades educativas diversas. 

 

El informe expresa que los desarrollos para el ámbito educativo aún tienen que ver más con el terreno de las promesas que con la realidad, pero expresa posibilidades y oportunidades que son realmente prometedoras:

La IA puede ayudar a personalizar el aprendizaje, facilitando la creación de trayectorias individuales con retroalimentación inmediata y adaptaciones constantes al ritmo de cada alumno. También puede ser una vía para potenciar la enseñanza, generando información automática para los docentes, disminuyendo el tiempo de corrección y administrando datos refinados sobre el aprendizaje de grupos numerosos de estudiantes. A escala sistémica, la IA puede brindar nuevas herramientas de gestión que alerten de manera preventiva las dificultades de aprendizaje o el abandono escolar. (Profuturo y OEI, 2023, p. 9).

 

La personalización del proceso educativo es un aspecto del que se habla hace mucho tiempo. Algunas experiencias se han desarrollado al respecto, por ejemplo acompañadas por plataformas educativas como los LMS que permiten seguir avanzando según el propio ritmo, e ir habilitando nuevos recorridos a medida de que se marca que el anterior fue comprendido. Pero a partir de la IA estamos hablando de algo más profundo, estamos hablando de nodos que conectan información, a gran escala, de manera tal que actúan como lo harían las redes neuronales, de manera automática. Esto lo logra a través de un sistema de entrenamiento y como resultado brinda información poderosa para la toma de decisiones. Esto en el fondo son algoritmos actuando sobre datos en una escala inconmensurable, y que correctamente utilizados pueden traer beneficios significativos.

 

Qué es ChatGPT y cómo funciona

ChatGPT utiliza IA, basada en la arquitectura GPT de OpenAI. Según el mismo ChatGPT, es un modelo de lenguaje natural, que ha sido entrenada con una amplia variedad de textos para comprender y generar lenguaje humano de manera coherente y contextualizada. El resultado es que puede responder a una amplia gama de preguntas, generar texto, completar historias, y mucho más, en varios idiomas.

 

Zapata-Ros (2023) enuncia que ChatGPT:

Se trata de un modelo de predicción de texto transformador y generativo. Es una enciclopedia. Pero también es un modelo conversacional basado en un modelo instruccional. Es decir, es un modelo que se basa en la conversación para su aprendizaje propio, mediante el cual incorpora criterios. (p. 9)

 

Es generativo porque crea texto, además de reconocerlo y clasificarlo. ¿Cómo lo hace? Basado en la información con la que fue entrenado. Produce texto basado en el lenguaje natural, generando respuestas coherentes y contextuales, aunque no tienen “en ningún caso comprensión real” (Di Salvo, 2023, citado por EAD UNCA, 2023, 21m32s). Trabaja por patrones que va generando a través de los datos de entrenamiento. Puede decirse entonces, que ChatGPT es un sistema para el modelado del lenguaje, que responde (outputs) luego del ingreso de preguntas o promtps (inputs) por parte del usuario. Es como conversar con la máquina (Chatbot). Claramente pasaría el test de Turing de los años cincuenta del siglo pasado.

 

Para su funcionamiento son muy importantes los prompts que generamos como usuarios, cuanto más completos y contextualizados más concreta podrá ser el texto/respuesta, ya que por sí mismo ChatGPT no tiene intención ni objetivos. Entonces, la calidad del prompt incide directamente en la calidad de las respuestas obtenidas. La respuesta generada es el modelo intentando satisfacer ese estímulo basándose en su entrenamiento (retroalimentación humana), haciendo predicciones, a través de la relación entre patrones y datos.

 

Hay cuestiones que quedan en una caja negra, como por ejemplo de dónde toma las fuentes bibliográficas, por qué elige unas y no otras, qué tan actualizadas están, sesgos, etc. Como usuario no puedo validar el contenido del texto recibido como respuesta si no conozco del tema. Ahora más que nunca, es esencial profundizar nuestro conocimiento para poder validar. Sin embargo, no debemos olvidar que la especialidad de ChatGPT radica en su habilidad para formular respuestas escritas basadas en el diálogo y los prompts introducidos, gracias a su profundo entrenamiento en tareas lingüísticas y conversacionales.

 

Sobre esta producción lingüística Zapata-Ros (2023) cuenta cómo hace este trabajo el sistema Transformer:

Lo que sucede es que en lugar de mirar hacia atrás a los últimos caracteres y usarlos para predecir la próxima palabra o dos, presta atención a las 700 u 800 palabras anteriores que ha escrito, para continuar escribiendo una historia corta completa, un blog o un ensayo de estudiante. Ese mismo tipo de programa también puede resumir un artículo científico en un lenguaje más simple, escribir una reseña, traducir idiomas y responder preguntas generales. En resumen, un Transformer AI es una herramienta de lenguaje de propósito general. (p. 10)

 

Con esto indica la fortaleza de este tipo de arquitectura. Para dimensionar este caudal de información y algoritmos que maneja, se puede comparar, por ejemplo, con el predictivo de un celular, que puede ayudar con la predicción de una palabra según lo anterior. La arquitectura Transformer, sin embargo, lo hace con las 700 u 800 palabras anteriores.

 

Para concluir este apartado, y retomando el concepto de la caja negra en relación al ChatGPT, es necesario advertir lo expresado por Zapata-Ros (2023), quien claramente afirma:

Los transformadores son modelos de lenguaje, no de conocimiento a través de la experiencia, la asignación de sentido o los valores. No están diseñados para ser humanos reflexivos, ecuánimes y éticos, o en particular para ser académicos, para verificar referencias académicas y garantizar que la evidencia esté basada en hechos. En términos humanos, son esencialmente inexpertos, irreflexivos y amorales. No tienen la capacidad de reflexionar sobre lo que han escrito, ni de juzgar si es exacto y decente. (pp. 10-11)

 

Todo lo expuesto forma parte de las diferentes variables que debemos analizar a la hora de hacer esta reflexión profunda a la que estamos invitados.

 

DESCRIPCIÓN DE LA EXPERIENCIA

 

Marco de la experiencia en desarrollo. Sugerencias para utilizar ChatGPT en procesos de redacción de textos

 

En el marco del Taller de Oralidad, Lectura, Escritura y TIC de los primeros años de los Profesorados de Historia, Letras y Ciencias Económicas, propusimos como actividad la redacción de un hipertexto. Este hipertexto, en un momento del proceso podría estar enriquecido por el uso de ChatGPT, con una consigna pautada, y habiendo previamente introducido varios temas inherentes a la actividad que se desarrollaría, a saber: hipertexto, hiperlector, criterios para la búsqueda de material bibliográfico confiable en Internet, IA, ChatGPT, cuestiones éticas, de licencias y demás. Es un proceso acompañado por la teoría que da sustento y refuerza el accionar de los estudiantes en cada instancia del proceso. Las profesoras a cargo conformamos pareja pedagógica, siendo una Profesora de Letras y la otra Lic. en Sistemas con dedicación en Tecnología Educativa.

 

En una actividad anterior, los estudiantes ya habían tenido la experiencia de escritura de un texto con características académicas, a través de la redacción de un informe de lectura, utilizando normas APA tanto para el formato del documento, las citas y las referencias bibliográficas. Este fue un proceso individual de escritura, dando cuenta del material leído, parafraseando a los autores en cada momento. La segunda actividad, entonces, se apoya en este proceso previo.

 

Esta segunda actividad, posibilita la escritura de un texto más descontracturado en su formato, pero con la misma rigurosidad en cuento a los contenidos. La actividad se está llevando a cabo en grupo de tres (para trabajar la colaboración) y se plantearon los siguientes pasos para la redacción del hipertexto:

-   Elección intra-grupo de la temática sobre la que se escribirá. Relacionada con aspectos disciplinares inherentes a sus carreras.

-       Búsqueda y selección de material bibliográfico digital, siguiendo los criterios aprendidos para la selección de fuentes confiables. Al menos dos fuentes.

-       Lectura y análisis de las fuentes.

-       Interacción con ChatGPT para obtener otra información o aclarar dudas.

-       Bosquejo de una estructura tentativa del texto a desarrollar.

-   Proceso de redacción, teniendo en cuenta las referencias bibliográficas seleccionadas. Este proceso fue especialmente supervisado hasta lograr un texto coherente y cohesivo, que reflejara la voz y la intención de los estudiantes, de manera precisa.

-      Utilización de ChatGPT para realizar preguntas concretas sobre mejoras en el texto. Formulación de prompts, según la teoría vista. Análisis de las respuestas. Repreguntas. Verificación. Ajustes al texto que brindó ChatGPT como respuesta, para personalizar y sea coherente con el todo.

-       Marca de palabras que podrían ser hipervínculos significativos a otros materiales en la red, para aclarar conceptos, para ampliar información, etc.

-       Búsqueda de sitios destino de esas palabras origen marcadas en el punto anterior.

-       Configuración de los hipervínculos. Pruebas.

-       Publicación en Internet.

 

De este modo consideramos que los estudiantes pueden lograr lo mejor de ambos mundos: la perspectiva del estudiante durante todo el proceso, la puesta en acción de competencias relacionadas con habilidades en lectura, escritura, colaboración y alfabetización digital, más la habilidad de redacción de ChatGPT.

 

Algunas voces de los estudiantes

Finalizada la actividad se dispuso un formulario del tipo encuesta que debía completar una persona por cada grupo.

A la pregunta sobre la función que le dieron a ChatGPT en su trabajo respondieron para mejorar la redacción del texto, el 85.7%. Eso es importante porque para eso fue creado el sistema. Otros enuncian que lo eligieron para tener más información sobre un tema, o expandir el mismo hacia puntos que no consideraban y para tener asistencia en la conclusión.

Para que puedan reconocer la especificidad de la funcionalidad fue muy importante hablar previamente sobre qué es la IA y puntualmente sobre el funcionamiento de ChatGPT. Eso se vio evidenciado en las respuestas de los estudiantes, que consultados al respecto indicaron: 57.1% fue de mediana utilidad y el 42.9% que fue de gran utilidad, siendo 0% para la opción de poca utilidad. Acercarlos a estos conceptos preliminares fue fundamental para enfocarlos en los verdaderos aportes de la herramienta.

Respecto al uso específico que le dieron en sus textos, algunas voces expresaron:

Utilizamos CHATGPT para reformular partes del texto que nos sonaba reiterativas”.

“Le pedimos a ChatGpt ´sintetiza este texto para utilizarlo en un presentación de genially´.

“Lo utilizamos para que mejore el texto aclarando que prestara especial atención en la coherencia y la redacción”.

“Utilizamos ChatGPT en el desarrollo de la conclusión”.

Indagados acerca de si habían encontrado alguna dificultad en su utilización indicaron que no, que fue fácil utilizarlo y que a lo sumo pidieron “regenerar” alguna respuesta hasta encontrar la que más se acerca a lo que buscaban.

Se consultó también si consideraban que este había sido un aprendizaje significativo en su rol de estudiantes de Profesorado y el 85.7% respondió que sí y el 14.3% que tal vez. Nadie respondió que no.

Finalmente se preguntó por qué pensaban que ese aprendizaje había sido significativo, y al respecto contestaron:

“Porque es una buena herramienta para enriquecer contenidos e investigar de otros.

“Si bien no me sentí cómoda usándolo al principio, me di cuenta que es una gran herramienta para nutrir nuestros textos, crear conclusiones, ver faltas de ortografía y un gran etc. que nos permite una mejor producción”.

“Porque ayuda a enriquecer o mejorar tus producciones. También como futura docente, dar la oportunidad a nuestros estudiantes de enseñarles correctamente como utilizarlo y no hagan un simple copiar y pegar”.

“Porque amplia los conocimientos que vamos trabajando en cada una de las cátedras, proporcionándonos distintas ideas para guiarnos en el contenido”.

 

 

CONCLUSIONES

Atención, esta conclusión fue elaborada por ChatGPT, sin hacer intervenciones en el texto:

 

La Inteligencia Artificial, antes considerada un concepto lejano y reservado a expertos, ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta omnipresente en nuestras vidas cotidianas. La IA, manifestada en ejemplos como las recomendaciones en plataformas y asistentes virtuales, ha encontrado también un espacio dentro del ámbito educativo. La resistencia inicial a la incursión de tecnologías como Internet y celulares en el aula refleja un patrón histórico que hoy se repite con la IA. Sin embargo, la IA promete revolucionar la educación al permitir la personalización del aprendizaje y brindar herramientas poderosas para docentes y administradores.

 

Un ejemplo palpable de las capacidades de la IA es ChatGPT, un modelo de lenguaje natural de OpenAI que produce respuestas coherentes y contextuales. Aunque su funcionamiento puede parecer mágico, está basado en complejos algoritmos que procesan y generan texto. Su aplicación en el ámbito educativo, como se refleja en la experiencia descrita, abre oportunidades para mejorar y enriquecer los procesos de redacción y construcción de conocimiento. Sin embargo, es esencial que los usuarios comprendan sus limitaciones y actúen con pensamiento crítico, ya que ChatGPT, aunque potente, carece de comprensión y valores humanos.

 

Finalmente, la incorporación de herramientas de IA en educación, como ChatGPT, nos invita a reflexionar sobre cómo concebimos el aprendizaje en la era digital. Estas herramientas no deben reemplazar, sino complementar y potenciar las capacidades humanas. El reto radica en integrarlas de forma responsable y crítica en nuestros procesos educativos, asegurando siempre que beneficien el desarrollo integral de los estudiantes. (OpenAI, 2023).

 

Bien,¿no?

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

EAD UNCA (30 de agosto de 2023). Inteligencia Artificial Generativa y Educación. Mg. Alejandro Gonzalez. [Archivo de video]. Youtube.  https://www.youtube.com/watch?v=2Vi0vqWf0RM

OpenAI. (2023). ChatGPT. [Software]. https://www.openai.com

Profuturo / OEI (2023). El futuro de la Inteligencia Artificial en Educación en América Latina.

Rouhiainen, L. (2018. Inteligencia Artificial. 101 cosas que debes saber hoy sobre nuestro futuro. Alienta Editorial.

Zapata-Ros, M. (2023). Los programas generativos “Transformer” AI, entre los que está ChatGPT, ¿una oportunidad para la evaluación formativa? Universidad de Murcia. Murcia. España.